Renuncia de Diego Guevara: el adiós de un tecnócrata al Ministerio de Hacienda

En la noche del martes, Diego Guevara, hasta ayer ministro de Hacienda, hizo oficial su renuncia a la cartera que había liderado desde hace poco más de tres meses. La noticia, que parecía haberse filtrado desde algunas horas antes, se confirmó por el propio Guevara a través de su cuenta de X (anteriormente conocida como Twitter), en la que describió su conversación con el presidente Gustavo Petro como una charla «personal tranquila y amable». Sin embargo, la renuncia del funcionario no fue tan sencilla como un simple acuerdo de buena voluntad.

Según fuentes cercanas al Gobierno, las razones detrás de su salida se deben a desacuerdos con la manera en que Petro y su equipo estaban manejando los temas fiscales del país. Guevara, quien había reemplazado a Ricardo Bonilla en diciembre de 2024, no ocultó sus preocupaciones sobre la situación fiscal del país. En sus intervenciones públicas, se había mostrado preocupado por la regla fiscal, que consideraba al límite, y advertido sobre la delicada situación de las cuentas del Estado.

Una de las posturas más firmes que Guevara sostuvo durante su corta pero intensa gestión fue su visión técnica sobre la economía colombiana. En múltiples ocasiones, afirmó que el país estaba enfrentando una crisis fiscal profunda, producto de la caída en los niveles de recaudo. En un comunicado reciente, destacó que los ingresos tributarios al cierre de 2024 habían caído drásticamente, un total de $18,5 billones menos que en 2023, una cifra alarmante que desbordó las previsiones del Gobierno.

Guevara también había señalado la necesidad de un ajuste fiscal para afrontar el panorama complejo, y dejó claro que el gobierno debía ser transparente sobre las medidas que tomaría para mitigar el impacto de la caída de los ingresos. Entre sus últimas declaraciones en público, aseguró que estaba evaluando la posibilidad de aplazar ciertas partidas del Presupuesto General de la Nación para 2025, con el objetivo de enviar un mensaje de sostenibilidad a los mercados e inversionistas.

Pero el distanciamiento entre Guevara y la administración Petro no parece haber sido solo una diferencia de enfoque técnico. Fuentes gubernamentales indicaron que el exministro no compartía algunas decisiones sobre cómo se estaba gestionando el presupuesto y las prioridades fiscales del Ejecutivo. En particular, la falta de consenso sobre el manejo de las finanzas públicas parece haber sido un punto de quiebre entre el técnico y el político.

La salida de Guevara es solo uno más de los cambios que ha sufrido el gabinete de Petro en los últimos meses. Aunque en su momento fue visto como una apuesta por un perfil más técnico y serio al frente de una de las carteras más delicadas del país, su breve paso por el Ministerio de Hacienda refleja la creciente tensión entre la necesidad de un manejo fiscal disciplinado y las presiones políticas que imponen las prioridades del gobierno de turno.

A medida que Guevara se despide de su puesto, surge una pregunta fundamental sobre el futuro económico del país: ¿quién tomará ahora las riendas de la cartera de Hacienda, y qué orientación adoptará el nuevo ministro ante los desafíos fiscales que Colombia enfrenta? El Gobierno Petro parece estar ante un punto de inflexión, donde el equilibrio entre la técnica y la política, entre los números y las decisiones políticas, será crucial para determinar el rumbo económico del país.

En todo caso, la salida de Guevara deja una señal clara: las decisiones fiscales en Colombia siguen siendo un campo minado, lleno de contradicciones y tensiones. Si bien el exministro logró generar confianza entre los inversionistas por su enfoque responsable, su partida abre un capítulo incierto sobre cómo se gestionará el futuro económico de la nación en los próximos años. Sin duda, la renuncia de un tecnócrata al frente de Hacienda refleja más que un simple cambio en el gabinete, sino la encrucijada a la que se enfrenta el país en su camino hacia la sostenibilidad fiscal.

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