SE NOS FUE EL LLANERO CON CORAZÓN PAISA

Al escribir esta semblanza las manos no me dan, menos el corazón, para hacerle homenaje a la memoria del colega Luis Fernando Ramírez, quien nos abandona producto del implacable Covid.

El buen periodista es capaz de preguntar lo impreguntable, de cuestionar al establecimiento, de no entregarse fácilmente ante la comodidad de leer solo boletines de prensa.

Por eso era querido y odiado por muchos. Algunos políticos y servidores públicos no soportaban que hiciera duros cuestionamientos en los medios en los que trabajó y dirigió.

A principios del año 2000 llegó a Medellín, desde Villacencio, por invitación del también creativo periodista Henry Pava Camelo director y copropietario de la cadena Súper en la capital, a quien lo perdimos también hace algunos años.

Ramírez se convirtió en la mano derecha de Pava Camelo en el informativo de Pie Antioquia. Ambos lograron algo impensable en la región: pelear casi de tú a tú con las grandes cadenas de radio en las mañanas.

El 7 de junio de 2012 cuando falleció Pava Camelo, el mundo pareció caerle encima a Luis Fernando Ramírez. Pero sus ganas de salir adelante e ingenio lo llevaron a crear el Informativo Despierta Antioquia, puesto que la esposa del director, Katherine Granados, decidió continuar con el proyecto De Pie Antioquia por su lado.

A los pocos días Ramírez en una apuesta quijotesca busco emisora (Ondas de la Montaña) contrató periodistas, productores, buscó la ayuda de distintos sectores, sacó el maletín para empezar a vender y no dejar caer el sueño de seguir haciendo radio cercana.

Cuando conversábamos con él sobre su tono crítico que no gustaba a muchos, decía sin titubear que los periodistas que no eran capaces de enfrentar al establecimiento, se habían equivocado de oficio.

Lo más contradictorio era que esos políticos y servidores públicos que decían odiarlo tanto, eran los mismos que en punto de las 6 de la mañana lo escuchaban o lo veían en la última etapa de Despierta Antioquia tv digital.

La última vez que compartimos con Luis Fernando Ramírez fue por una invitación que nos hiciera el gerente del IDEA, Julián Vásquez, a San Carbón, con tapa bocas y todo llegó y hasta nos extrañó porque era reacio a reuniones y ruedas de prensa.

El almuerzo de ese día conmemorando el Día Clásico del Periodista, se extendió toda una tarde de tertulia en la que estábamos Ignacio Mejía Duque (Nacho), Rubén Benjumea Moncada, Guillermo Zuluaga Ceballos, y Róger Vélez Castaño.

Entre vasos y vasos de una deliciosa sangría, Luis Fernando Ramírez lucía muy feliz contando sus historias de como un llanero terminó amando la región. No dejó hablar siquiera a Nacho Mejía, cosa rarísima, para quienes lo conocemos.

Ahora entiendo que ese Día Clásico del periodista era una especie de despedida anticipada, porque Luis Fernando Ramírez, no se cansó de hacer un recuento de sus días con Henry Pava, de contar anécdotas y de proponernos un gran proyecto informativo uniendo todas las fuerzas de los allí presentes.

Esa propuesta sonó bastante pero no la logramos concretar tal vez por esta pandemia descarada que no respeta la vida de nadie. Ni siquiera de quienes están pasando por su mejor momento de emprendimiento.

Ahora entiendo también una bella frase que comenzó a emitir en su programa (con una voz de un locutor de los llanos) que decía más o menos así: Luis Fernando Ramírez un Llanero con corazón paisa o algo así… porque nunca quiso ocultar sus orígenes en una ciudad tan regionalista. Es otro mérito que se le abona.

Ahora entiendo también que Luis Fernando Ramírez estuvo despidiéndose sutilmente sin que nos diéramos cuenta.

Cuando supimos que tenía Covid, la verdad pensamos que con esa fuerza llanera iba a salir adelante como en todos sus proyectos.

Pero resulta que no, el Covid no hace diferencias ni establece méritos o edades, como robarle la vida a un hombre en la plenitud de sus 54 años, cuando estaba más lleno de sueños explorando la televisión digital que venía arrojando buenos frutos.

Cada que nos reuníamos recordábamos jocosamente que llegó a Medellín con una mano adelante y la otra atrás con un Renault 12 desbaratado. Que insistió en insistió hasta tener empresas en lo informativo y Alumitral, dedicada a todo lo relacionado con obras en aluminio.

Luis Fernando Ramírez, no te preocupes si te querían u odiaban, lo importante es que hiciste siempre lo que te llenaba y con pasión.

Como dijo alguna vez Álvaro José Joe Arroyo en entrevista con Julio Sánchez Cristo cuando le preguntaron por su estado de salud y miedo a la muerte.

Respondió tajantemente: “A mí ya nadie me quita de lo bailado…”

Ese día la mesa de W Radio quedó muda, así como quienes no entendieron la vida del colega Luis Fernando Ramírez, el Llanero de Corazón Paisa.

¡Paz en tu tumba mi hermano: Sigue despertando a la gente desde el cielo!

Leave a reply