Giro inesperado sobre la convocatoria de la Selección Colombia para las eliminatorias al Mundial 2026

La expectativa era alta, el ambiente cargado de ilusión y ansiedad. Este jueves 28 de agosto, Colombia entera aguardaba —como quien espera el desenlace de una novela— la lista de convocados por Néstor Lorenzo para afrontar la última doble jornada de las eliminatorias rumbo al Mundial de 2026. Todo apuntaba a que, en cuestión de horas, conoceremos los nombres que tendrán la responsabilidad de llevar a la Tricolor a territorio norteamericano. Pero el anuncio nunca llegó. Las redes sociales ardieron de especulaciones, y el silencio de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) solo intensificó la incertidumbre.

La información no oficial circulaba desde la noche anterior como pólvora. Varios periodistas especializados, entre ellos el reconocido Luis Arturo Henao, daban por sentado que este jueves sería el día clave. Sin embargo, con el pasar de las horas, se hizo evidente que algo no estaba dentro de lo previsto. Sin pronunciamientos oficiales ni filtraciones que confirmaran la nómina, los ojos se volcaron hacia el viernes 29 de agosto, fecha en la que ahora se espera con mayor firmeza la revelación del listado.

“La nómina de la Selección Colombia para los juegos ante Bolivia y Venezuela sale mañana viernes”, escribió Henao en su cuenta de X, recogiendo lo que muchos ya daban por descontado. Se prevé que el anuncio oficial se realice en la mañana, justo cuando la atención mediática esté nuevamente enfocada en la tricolor. Las razones del retraso no han sido esclarecidas, pero no es la primera vez que la FCF maneja con hermetismo sus tiempos de comunicación, incluso ante eventos de tanta relevancia.

Lo cierto es que la ansiedad no es gratuita. La Selección Colombia está a un paso del Mundial de Estados Unidos, Canadá y México 2026. Basta un triunfo o incluso un empate para asegurar matemáticamente su clasificación, luego de un proceso eliminatorio que ha tenido altibajos, pero que, en el balance, mantiene al equipo en la pelea. Cada nombre que aparezca en la lista no solo será parte de una cita deportiva, sino de un momento histórico que puede sellar el regreso de Colombia a la máxima competencia del fútbol.

A pesar de las dudas futbolísticas que han rodeado el proyecto de Néstor Lorenzo, el fervor de la hinchada sigue intacto. En medio de críticas tácticas y cuestionamientos sobre algunos rendimientos individuales, la fe del colombiano de a pie permanece inquebrantable. La última doble fecha ante Bolivia en Barranquilla y Venezuela como visitante será una prueba de carácter, tanto para el cuerpo técnico como para los jugadores, en donde no solo se juega la clasificación, sino la consolidación de un proceso.

El 5 de diciembre se realizará el sorteo oficial del Mundial, y Colombia espera llegar a esa cita con el boleto en el bolsillo. Esa meta parece cercana, pero el fútbol, siempre caprichoso, no concede nada hasta que el último silbatazo suena. Por eso, la convocatoria de mañana no será un mero trámite administrativo, sino el primer paso de un cierre decisivo. Todos los ojos estarán puestos en esa lista: quién regresa, quién queda fuera, quién llega como revelación y, sobre todo, quién asume la bandera de un país que aún sueña con volver a vibrar en una Copa del Mundo.

Este inesperado giro en el cronograma solo ha servido para encender aún más la llama del fútbol colombiano. Porque, aunque faltan certezas, sobran emociones. Y si algo ha demostrado esta selección, es que, incluso en la incertidumbre, puede encontrar la fuerza para volver a ilusionar a millones. La espera continúa, pero la ilusión ya está en la cancha.

Deportes